Elegir el calzado adecuado según el tipo de pisada, peso corporal y distancia a correr. No basta con comprar cualquier zapatilla de running.
Iniciar de forma gradual, empezando por rutinas cortas de trote continuo de 30 minutos aproximadamente, sin importar el ritmo.
Progresar de menor a mayor distancia. Como objetivo inicial plantearse metas como correr 5km de forma continua.
Complementar el entrenamiento con ejercicios de estabilización y fortalecimiento muscular, especialmente de la zona lumbar y cadera.
Considerar también aspectos como la técnica de respiración, hidratación y control del peso corporal.
La importancia de asesorarse por un profesional kinesiólogo o entrenador deportivo para evitar lesiones.
En resumen, se recomienda iniciar el running de forma planificada, progresiva y con la guía de un profesional para prevenir lesiones y poder disfrutar de esta actividad.